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El Servicio de Criminalística de la Guardia Civil logra identificar restos humanos sin identificar correspondientes al de una persona desaparecida hace diecinueve años en Melilla

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La investigación y perseverancia del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, han permitido acreditar los perfiles genéticos indubitados de ADN con el de los familiares de la persona desaparecida. Los familiares de la persona desaparecida han permanecido durante todo este tiempo en la incertidumbre del paradero de su ser querido

Melilla a 15 /03/19.- Los antecedentes de este caso se remontan a finales del año 2000, cuando familiares de una persona presentaron denuncia ante la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Melilla y la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, por la desaparición de su ser querido, tratándose de un varón, de mediana edad, natural y vecino de la Ciudad, que en aquellas fechas y en un momento dado desapareció, siendo este uno de los casos que desafortunadamente se produce en cualquier lugar y ámbito y tanto dolor siembra en el entorno familiar.

En aquellos momentos, se tomaron muestras de ADN de los hijos de esta persona, elemento esencial en este tipo de investigación, ya que aporta perfiles genéticos únicos, que se introducen en las bases de datos de los Servicios de Criminalística de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, para su posible cotejo futuro.

Inicio de la investigación por la Guardia Civil

Un año más tarde aproximadamente de esa denuncia por desaparición, un pesquero localizó en alta mar, frente a las costas de Málaga, restos humanos, hecho que dio lugar a la instrucción de diligencias por la Guardia Civil, y análisis e informes de ADN, que se compararon con los marcadores “indubitados”, con los que contaban en aquellos momentos en el Programa de Identificación Genética “Fénix” (SECRIM-Departamento de Biología-, Universidad de Granada), y también, desde el punto de vista antropológico el Departamento de Identificación del SECRIM), resultando negativo en ambos casos (estudio genético y de los huesos encontrados), pasando a engrosar el archivo de cadáveres sin identificar.

Servicio de Criminalística de la Guardia Civil

La desaparición de una persona constituye una preocupación social de primer orden y hace que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad dediquen todos sus esfuerzos y perseverancia para hallar a la persona desaparecida, o como es el caso, concretar con el rigor científico qué fue de ella.

Los avances en la criminalística, la innovación en los equipos y el contar con nuevos identificadores de ADN humano en el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, así como el esfuerzo y perseverancia de las personas que trabajan en el Departamento de Biología, han permitido ahora, tras serios y rigurosos informes de cotejos de esas muestras, llegar a la conclusión indubitada de que esos restos humanos hallados en el mar se corresponden con la persona desaparecida en Melilla hace diecinueve años.

Atención a la familia

La atención a la familia constituye uno de los pilares esenciales dentro del Protocolo ante la desaparición de personas y en casos tan longevos como éste, en que han instruido diligencias varios Juzgados y organismos, han requerido la unificación de todo lo ocurrido por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Melilla.

Ante un drama como este, abordar a los familiares para comunicarle el resultado obtenido, casi veinte años después del suceso, es tarea difícil, pero el conocimiento cierto de saber qué fue de su ser querido es un deber de justicia y de servicio a la sociedad a la que servimos.

En este caso, los familiares han permanecido durante todo este tiempo en la incertidumbre del paradero de su ser querido, y tras el conocimiento luctuoso han mostrado a la Guardia Civil su agradecimiento por la labor realizada, mostrando a la vez pesar y descanso ante tantas preguntas generadas que les ha condicionado sus vidas.