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La Generalidad catalana podría excarcelar en breve a los politicos condenados por sedición y malversación

consejera catalana

La Generalidad catalana tiene un amplio catálogo de posibilidades para permitir en breve la salida de los polçiticos presos del 1-O. Se les aplican las mismas normas penitenciarias que el resto de presos de España, pero quien se las aplicará en su caso son los Serveis Penitenciaris, es decir, la Consejería de Justicia del Gobierno catalán.

El Tribunal Supremo rechazó bloquear la concesión del tercer grado antes de que cumplieran la mitad de la condena (el llamado periodo de seguridad). Así que, sobre el papel, se les puede conceder inmediatamente. El serio obstáculo práctico que tiene esta opción es que un recurso del fiscal bloquearía la ejecutividad de la medida.

El recurso se da por seguro, por que el Ministerio Público pidió al tribunal, sin éxito, que impusiera ese periodo de seguridad. Por tanto, para salir a la calle con el tercer grado los beneficiados necesitarían primero que el juzgado de Vigilancia Penitenciaria rechazase el recurso. Y, a continuación, que también lo desestimara el propio Supremo, que como tribunal que dictó la sentencia revisaría la decisión del juzgado y tendría la última palabra sobre el tercer grado.

Ante este panorama es más que probable que los Serveis Penitenciaris de la Generalidad descarten la vía del tercer grado y clasifiquen a los nueve condenados en segundo grado. Este segundo grado tiene una puerta de atrás que probablemente sea la que utilice la Consejería de Justicia catalana para dejar salir de la prisión a los politicos condenados, el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. En aras del principio de "flexibilidad", este artículo permite conceder a un preso en segundo grado las ventajas del tercer grado sin necesidad de concedérselo formalmente. Esta es, muy probablemente, la vía que use la Generalitat para activar las excarcelaciones.

La normativa no determina qué régimen de vida se concede a los beneficiados por este sistema, lo que supone que existe una gran discrecionalidad por parte de la prisión. Son frecuentes los regímenes que permiten las salidas diarias de prisión. se podría ser más estricto, pero también más generoso con las limitaciones los fines de semana y las noches. E

l camino del 100.2 tiene dos grandes diferencias respecto al tercer grado. La primera, que el recurso del fiscal no bloquearía su ejecutividad inmediata: los presos saldrían de prisión mientras se ventilaran los eventuales recursos. Y segunda, que la última palabra sobre si se mantiene o revoca la decisión de la Generalidad no la tendría el Tribunal Supremo, sino la Audiencia de Barcelona.


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