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EL MINISTERIO DE INTERIOR MENOSPRECIA Y DESPRECIA A LA GUARDIA CIVIL

Seguridad Botella Interior Fernando GrandeMarlaska

            A estas alturas de la partida, nadie se sorprende de la postura de menosprecio y desprecio que desde el Ministerio de Interior, especialmente desde la llegada al mismo de la nueva cúpula dirigida por el ministro Marlaska y secundada principalmente por la Secretaria de Estado Ana Botella, se mantiene respecto al Cuerpo de la Guardia Civil.

            Y aunque a alguno le pueda parecer que es lo mismo, no lo es, desde el Ministerio de Interior y desde la Secretaría de Estado de Seguridad consideraran que la Institución más valorada por los españoles, por encima de Policía Nacional y Fuerzas Armadas, es menos de lo que realmente, y el desdén que demuestran hacia la Guardia Civil y hacia los hombres y mujeres que la integran tiene el fin de intentar mostrar que tanto Institución e integrantes son inferiores y de menos valor que Policía Nacional, y lo que aún es peor y mucho más grave, desde el Ministerio de Interior y Secretaría de Estado de Seguridad, desprecian a los guardias civiles y a la Guardia Civil, no es que le tengan poco aprecio, es que intentan por todos los medios desacreditar, subestimar, desdeñar, relegar su trabajo, humillar dándole poco valor a los medios y a los individuos, a pesar de los éxitos, de la entrega que han mostrado por activa y por pasiva, y dándole por supuesto menos valor que a Policía Nacional.

            Demuestran un menosprecio graduable e irresponsable hacia la Guardia Civil y el desprecio más absoluto a su trabajo, no sólo menosprecian las cualidades y el trabajo de los guardias civiles, es que desprecian a la Guardia Civil como un todo.

            El último desprecio mostrado hacia la Guardia Civil, y así lo han denunciado desde APROGC, ha sido la inversión aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 18 de enero para modernizar y mejorar comisarías de Policía y cuarteles de la Guardia Civil, una inversión de 600 millones de euros para los próximos seis años, de los que 275 millones serían para comisarías de Policía y una cantidad exactamente igual para cuarteles y dependencias de la Guardia Civil.

            Y aquí está el desprecio y el menosprecio hacía la Guardia Civil, ya que lejos de ser un reparto lógico y equitativo, es, tal y como desde APROGC han denunciado, un reparto trampa y totalmente injusto.

            Y lo es porque la Guardia Civil dispone de cuatro veces más instalaciones que la Policía Nacional (2.703 de la GC, frente a 674 de PN), tampoco es justo cuando además se sabe que el 28 % de las instalaciones de la Guardia Civil tiene más de 50 años, frente al 26 % de la Policía Nacional, o que el 52 % de las instalaciones pertenecientes a Guardia Civil tiene entre 20 y 50 años mientras que Policía Nacional es el 45 %, y que  la Policía Nacional dispone de instalaciones más modernas que la Guardia Civil.

            Y es que tal y como desde APROGC han denunciado en una misiva enviada a Ana Botella, Secretaria de Estado de Seguridad, “las instalaciones de la Guardia Civil son más y más antiguas y por tanto, no es extraño pensar que nuestros cuarteles necesitan mayor inversión”, añadiendo que, “Para considerar que se realiza un reparto justo, al menos se debería destinar a cada Cuerpo la parte proporcional a las instalaciones de las que se disponen” y terminan preguntado a la secretaria de Estado si “¿Se ha hecho un estudio previo de las necesidades de cada Cuerpo o simplemente se ha repartido a partes iguales?

            No es la primera vez que desde el Ministerio de Interior y desde la Secretaría de Estado de Seguridad, se menosprecia y se desprecia a la Guardia Civil, ya desde la llegada de Marlaska y la nueva cúpula de Interior, se ha intentado hacer de menos, devaluar y denigrar a la Institución y a sus integrantes, cuando se produjo la habitual renovación de numerosos altos cargos en la estructura del departamento de Interior, se sucedieron algunos nombramientos que causaron cierta sorpresa entre los miembros de ambos cuerpos policiales, por ejemplo, por primera vez se colocó a un policía nacional, un comisario, al frente del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, cargo que hasta ese momento siempre había desempeñado un mando, un coronel, de la Guardia Civil, pero hay más, y así lo han venido denunciando desde la asociación APROGC, nos recuerdan desde esta asociación profesional de la Guardia Civil, que al mes y medio de llegar Grande-Marlaska al Ministerio del Interior le hicieron llegar una solicitud de datos sobre la “desproporción” importante a favor de la Policía Nacional del reparto de puestos de responsabilidad entre ambos cuerpos, en concreto en puestos directivos del ministerio, la mayoría en niveles por debajo de subsecretario de Estado, así como en destinos en el extranjero, denunciando ya entonces, lo que hoy se ha mostrado una vez más como un claro desprecio, más que evidente, y un menosprecio descarado desde el Ministerio de Interior, hacia la Guardia Civil y sus integrantes, que a pesar de que la Guardia Civil tiene una mayor plantilla 80.000 integrantes frente a 65.000 de Policía Nacional, tiene menos altos cargos directivos en el Ministerio de Interior.

            Se da además la circunstancia de que a pesar de esos 15.000 miembros más a favor de Guardia Civil, la partida presupuestaria es menor que la destinada a Policía Nacional, lo que va en detrimento de la Guardia Civil, por ejemplo en el capítulo de los presupuestos dedicados a personal, en Policía Nacional es un 5’71 % superior, siendo mayor prácticamente en todos los apartados que afectan a retribuciones del personal,  especialmente discriminatorio es el relativo a Acción Social, ya que la cantidad destinada a ayudas sociales, en Policía Nacional se prevé que sea de 10.579.570 €, mientras que para la Guardia Civil se contemplan 7.576.140 €, es decir un 40 % menos, a pesar de tener 15.000 miembros más en plantilla.

            Un desprecio, que ya se evidenció cuando se cesó de forma fulminante, totalmente arbitraria y sin explicaciones previas al número uno de la UCO, el coronel Corbí, una decisión que a muchos se nos antojó como el pago de un peaje político, como una cesión a las demandas del PNV, y como siempre el pago lo tuvo que asumir la Guardia Civil, en este caso un guardia civil ejemplar.

Como dice El Cantar del Mio Cid, "Dios, qué buen vasallo si oviesse buen señor", traducido a nuestros días y en esta ocasión, "Dios, que buenos vasallos, a pesar de no tener buenos señores".

Antonio Mancera Cárdenas

Director Benemérita al Día


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