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Navidad en Lamasón

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Artículo publicado en Alfa&Omega

Escribo Lamasón pero podría ser Toranzo y Puente Viesgo, Liébana y Peñarrubia (Cantabria) o cualquier lugar de Castilla, Andalucía, Vascongadas, Cataluña, Canarias; en suma, España. Porque una nueva Navidad la Guardia Civil está al servicio de España también en la periferia, las aldeas y valles más remotos de nuestra patria. Mujeres y hombres de la Guardia Civil que no descansan en las principales urbes, remotas aldeas, misiones internacionales como Líbano o la Sophía, y en la vigilancia y persecución del crimen en nuestras fronteras marítimas y terrestres. En valles tan bellos, despoblados y remotos como mi amado Lamasón, donde durante siete años trabajé como cura de aldea, soy testigo de cómo nuestra Guardia Civil garantiza la seguridad pública y coopera con los vecinos mientras patrulla en las cabalgatas, belenes vivientes, Misas del gallo…, facilitando la seguridad de estos eventos litúrgicos y lúdicos de la fe del pueblo español.

Como mis compañeros sacerdotes destinados en la Guardia Civil y Policía Nacional, admiro el servicio a España de nuestra Guardia Civil también en Navidad. Los capellanes militares tenemos una especial vinculación con la Benemérita y en estas fiestas estamos presentes con sus familias en nuestras casas cuarteles, además de sus academias y escuelas. Si nuestros soldados son los centinelas de la paz, en feliz frase de Juan Pablo II, ellos son los ángeles custodios de la paz, la que brota de la seguridad de nuestras fronteras, nuestros pueblos y ayuntamientos, casas y aldeas, permitiéndonos disfrutar con alegría y bienestar de las fiestas. Muchos compañeros guardia civiles no compartirán con sus familias la Navidad, Año Nuevo o Reyes. Estarán patrullando caminos y carreteras, custodiando bienes y propiedades, combatiendo contra el terrorismo islámico y el de ETA que no cesan ni en Navidad, auxiliando en nevadas y catástrofes naturales, o en los accidentes caseros que por desgracia estos días se incrementan y son más complicados de atender en las periferias geográficas de España. Este fin de año el pueblo español debe sentirse más agradecido y unido que nunca a las mujeres y hombres de nuestra Guardia Civil, quienes dan todo por la patria también en Navidad.

Alberto Gatón Lasheras
Capellán castrense


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