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LA DETENCIÓN DE TERNERA Y LA PERVERSIÓN DEL LENGUAJE

josu ternera

A las cosas hay que llamarlas por su nombre, dice un refrán español, que “al pan pan y al vino vino”, no hay que andarse con artificios, ni dar vueltas para referirse al asesino, en resumen que no hay que “irse por los cerros de Úbeda”, bueno en este caso sí, de allí, de Úbeda, salieron la gran mayoría de los 230 guardias civiles asesinados por la banda asesina ETA.

Ha sido detener al asesino “Ternera” y salir los políticos a congratularse por esta detención, que recordemos, no se produjo antes precisamente porque la cúpula política no dio la orden, y a reivindicar el papel de  los políticos en el fin de ETA, que recordemos sólo se acabó con ella por la perseverancia, el sacrificio de guardias civiles y policías nacionales que pusieron sus vidas en el empeño, y es que a los políticos habría que recordarles eso de que “al César, lo que es del César”

No es la primera vez que los políticos hacen de las palabras el mecanismo para manipular al pueblo, no será la última. Actualmente el daño es mayor por el poder amplificador de los medios de comunicación, a los que hoy tiene acceso todo el mundo.

No deberíamos desde los medios de comunicación acuñar términos, transformar conceptos, dar publicidad a las perversiones del lenguaje de los políticos y por supuesto jamás conducir el habla y la escritura de los lectores, oyentes o televidentes al son de las declaraciones de esos políticos, ni siquiera deberíamos publicitar las palabras perversas de estos para designar al asesino con algo distinto a lo que es. Ni deberíamos pervertir el lenguaje intentando seguir al político para blanquear a la banda terrorista ETA y a sus asesinos. No es nuestro papel, el nuestro es la verdad, y la verdad es que Josu Ternera es un asesino, que ETA es una banda terrorista y por tanto quienes pertenecen o pertenecerieron a ella son terroristas, estén hoy en política, en la cárcel o comprando en un supermercado.

Ternera es un asesino de la peor calaña, un monstruo sin escrúpulos ni moral, uno de los terroristas más sanguinarios de la historia de nuestro pais, calificarle de otra cosa que no sea esta es una perversión, y no solo del lenguaje, también moral. Calificarlo de cualquier otra forma es intentar blanquear al asesino y su trayectoria, es intentar minimizar lo que es y lo ha hecho.

A las pocas horas de la detención de Josu Ternera, Pedro Sánchez calificó al asesino de “dirigente”, el ministro de Interior se refería al monstruo como “el militante de ETA”, humillando a quienes ejercen dignamente una función o cargo directivo o a quienes militan en una asociación, organismo o empresa, imagino que incluso será una humillación para algunos dirigentes y militantes políticos, imagino también que para otros no.

Lo peor ha sido escuchar a Eguiguren, decir que el asesino, el monstruo, el carnicero, es un héroe, para Eguiguren puede que lo sea, él sabrá por qué, pero lo cierto es que Ternera es la antítesis del héroe, el héroe es esa persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria, especialmente si requiere mucho valor, héroes son los guardias civiles que ayer detuvieron al asesino, los guardias civiles y policías que dieron su vida para acabar con la banda terrorista, los que cada día salen a la calle para defender a la sociedad de las peores amenazas, pero para Eguiguren no, para él, el héroe es el asesino, y además nos lo intenta explicar con ese lenguaje perverso que mantienen algunos políticos, aludiendo a su papel "clave" en el fin de la banda terrorista, a su deseo de “acabar la historia de ETA" quien ha sido autor y cómplice en los atentados más sangrientos de la banda, ¿que hazaña extraordinaria y que valor requiere “acabar la historia de ETA” cuando la banda asesina ya estaba acabada por la acción policial, por el trabajo constante de la Guardia Civil?.

Josu Ternera ya está detenido y encarcelado, y una vez más gracias a la Guardia Civil, las víctimas descansaran un poco mas, esperanzadas al saber que la Guardia Civil no cejará en su empeño de llevar ante la justicia a todos los asesinos y de tratar de esclarecer todos los atentados aún sin resolver, a pesar de los políticos de turno, Idoya Mendía podrá poner una silla más para su cena de Navidad, y así, junto al hombre de paz, sentar al héroe de Eguiguren.

Antonio Mancera Cárdenas

Guardia Civil retirado


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