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La Guardia Civil y el envenenado regalo de Sánchez y sus socios el día de Reyes

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Se dice que el pueblo que no conoce u olvida su historia esta obligado a repetirla, el día de Reyes, se hará realidad la investidura de Sánchez como Presidente del Gobierno de España, y junto a sus socios, populistas, separatistas, independentistas, radicales y terroristas, nos ofrecerán nuestro regalo de Reyes, un regalo envenedado para la Guardia Civil, pero no menos envenedado para el resto de España.

No es nada nuevo, la historia se repite, Sánchez representa al peor PSOE, al más radical, al que en 1931, mantenía  que la Guardia Civil, la Institución más valorada por los españoles, era un “organismo brutal compuesto de asesinos sedientos de sangre proletaria y al servicio del capitalismo”, ideas y palabras que a todos os suenan hoy, porque las habéis escuchado estos últimos años en boca de dirigentes políticos que se denominan así mismo demócratas, y dará comienzo a una campaña de difamación y descrédito hacia la Institución, orquestada por anarquistas, independentistas, terroristas, populistas y comunistas a la que se sumarán, ya lo han hecho, de forma entusiasta socialistas y sindicalistas, como en 1931, curiosamente todos ellos investigados por la Guardia Civil por casos de corrupción o terrorismo.

Es la Guardia Civil hoy el enemigo a batir, como lo fue en 1931, en 1932 y en 1934, y lo es, como entonces, porque es la única Institución que garantiza el Estado de Derecho, la Constitución y la legalidad vigente, como en 1931, en el 32 y en el 34.

Una vez más, la Guardia Civil, como moneda de cambio, una vez más la Guardia Civil menospreciada por defender el mandato legítimo de nuestra Constitución, por defender el Estado de Derecho, la legitimidad vigente, por pretender que se respeten las leyes y por intentar llevar a los delincuentes ante la Justicia.

Lo que se pretende, es una reivindicación histórica de comunistas y anarquistas en España, también durante la II República, representados hoy por el partido de Iglesias, no podemos olvidar que Podemos lleva en sus postulados políticos la supresión de la Guardia Civil; una reivindicación de los terroristas de ETA y del propio PNV; el comienzo es la salida de la Guardia Civil de Navarra, como ha pedido el PNV y ha firmado cumplir el PSOE de Sánchez, y dejo claro que es el de Sánchez y no otro, en no más de seis meses, pero irán más allá, el PNV ya pidió no hace mucho que se redujese el número de guardias civiles en el País Vasco, y para eso pide que se transfieran más competencias.

No tardará mucho en comenzar esa campaña de desprestigio hacia el Cuerpo, que lamentablemente iremos viendo a lo largo del año que entra, de hecho ya ha comenzado, los independentistas y anarquistas catalanes se han lanzado a la yugular, como bestias iracundas, sedientas de sangre y violentas, tratando de desprestigiar la labor de la Guardia Civil en la operación Judas contra los terroristas del CDR, sabiendo la debilidad del Gobierno, el desprestigio al que el PSOE ha llevado a la Judicatura y a la abogacía, y las presiones a abogados, jueces y fiscales para liberar a los delincuentes que el independentismo más radical denomina presos políticos, ya solo queda atacar a la Guardia Civil, uno de los pilares de nuestra convivencia, garante de nuestra seguridad y del orden constitucional, esas presiones, esas excarcelaciones, ponen en duda no solo la labor de investigación de la Guardia Civil, también a la propia Justicia, ambas deberían ser independientes, no sometidas a ningún poder político y Sánchez y Marlaska lo saben, mientras la Justicia ha ido cediendo, la Guardia Civil se mantiene incorruptible e incansable al desaliento.

Zapatero lavó la historia de ETA; Sánchez la del golpismo y del supremacismo catalán y vasco, los dos dirigentes socialistas son la imagen del PSOE más radical y violento, lo peor está por venir, el mal ya está hecho. Zapatero negoció con la banda terrorista de igual a igual, convirtiendo a los terroristas de ETA en un interlocutor válido para hablar y dirigir el futuro de España, humillando a las victimas de ETA y cuestionando la labor, el trabajo, el sufrimiento de la Guardia Civil para erradicar la lacra del terrorismo de nuestro país, como Sánchez ha hecho al negociar de igual a igual con quienes dieron un golpe de Estado poniendo en riesgo nuestra convivencia, nuestra democracia y nuestra libertad. Ambos ponen en cuestión la labor de la Guardia Civil para acabar con el terrorismo, la corrupción política y para la defensa de nuestra Constitución.

Todos a una contra la Guardia Civil, todos exigiendo que se acabe con ella mientras un PSOE arrodillado accede. Radicales republicanos y anarquistas, ERC y la CUP, piden el cese del General Jefe de la Zona de la Guardia Civil de Cataluña y cuestionan los juicios contra el procés, EH Bildu, la marca política de ETA, y el PNV han pedido la retirada del Pais Vasco y Navarra de la Guardia Civil, la excarcelación de los presos, de los asesinos de la banda terrorista ETA, para ellos son presos políticos, como lo son para el independentismo catalán los delincuentes, políticos o no, encarcelados y que irán siendo puestos en libertad a medida que pase el tiempo, de hecho ya lo están siendo, no importa el delito cometido, si es necesario se adecuan las leyes a los nuevos tiempos, lo importante es gobernar, sin importar si se hace con quienes quieren destruir nuestra Constitución, nuestra democracia.

El año 2019 pasará a la historia del Partido Socialista Obrero Español como el año en el que el PSOE permitió que Sánchez abandonase lo mejor de su tradición democrática, para recuperar una parte de su historia en que consumó la traición a la democracia, uniéndose a quienes quieren destruir nuestra Constitución, las instituciones democráticas, como en octubre de 1934, en que junto a comunistas y anarquistas se reveló contra el Gobierno de la II República, del que formaban parte, abrazándose hoy, como entonces, a los postulados más rancios y casposos del nacionalismo identitario y más violentos del independentismo radical y terrorista, catalán y vasco.

Al sentarse con Zapatero de igual a igual, los asesinos de ETA, con cerca de novecientos asesinados a sus espaldas, consiguió lavar su historia de terror, consiguió que se asumiera el discurso terrorista de ETA, consiguió que una parte de la población, la que no vivió los años de terror de forma directa, creyese que ETA asesinaba como consecuencia de un conflicto político no resuelto, consiguió que algunos creyesen que los asesinos eran las auténticas víctimas. Sánchez al sentarse con quienes han querido destruir España, la Constitución y nuestra democracia, con los golpistas de ERC y de la CUP, ha conseguido que algunos crean que los auténticos artífices del golpe de Estado en Cataluña son víctimas de un conflicto político no resuelto. Hoy los terroristas, los nacionalistas, los independentistas, los anarquistas, los radicales, los representantes de facciones y partidos políticos que quieren destruir España, los delincuentes condenados por los más altos delitos que se pueden cometer contra la democracia, quienes se han saltado las leyes y a pesar de ello y gracias a los acuerdos firmados con Sánchez, gozarán de impunidad, quienes pretenden cambiar las leyes adecuándolas a sus propios intereses, nos gobernarán gracias al PSOE de Sánchez, que de esta forma asimila a golpistas y terroristas con demócratas, y ponen en el punto de mira a quienes defienden el imperio de la ley y el mantenimiento del orden constitucional, la Judicatura y la Guardia Civil, ¿Qué puede salir mal?

En 1934 Antonio Machado llegó a decir “...mas cada cual el rumbo siguió de su locura.”, no era una greguería del poeta, era la realidad que se vislumbraba más allá del horizonte, otro poeta, León Felipe, confirmaría la situación en la que se encontraba España, “Ya no hay Patria. La hemos matado todos; los de aquí y los de allí; los de ayer y los de hoy. / España está muerta. La hemos asesinado / entre tú y yo”. Hoy no tenemos poetas que nos hagan ver en qué situación nos encontramos, pero da miedo ver las similitudes de hoy con nuestra historia no tan lejana.

Hoy tenemos que recordar las manifestaciones de la diputada socialista Margarita Nerkel tras los sucesos de Castilblanco, donde fueron asesinados cuatro guardias civiles, "Lo ocurrido en Castilblanco no eran sino desahogos obligados de espíritus oprimidos”, poniendo a la Guardia Civil en el punto de mira para otros "desahogos". En los últimos meses, en los ultimos años hemos sido testigos de otros “desahogos obligados de espíritus oprimidos”, en Navarra, el País Vasco y Cataluña contra la Guardia Civil, ataques sufridos tanto por los agentes como por sus familias, apaleamientos de agentes, escraches violentos con intentos de asaltos a casas cuartel, silenciados y minimizados por la clase política.

La Guardia Civil hoy como desde hace 175 años, sigue siendo una de las pocas instituciones que funcionan bien en España, por eso no gusta a algunos, en España no es bueno que las cosas funcionen bien porque nos obliga a funcionar bien a los demás, incluidos los políticos, porque obliga a quienes nos tienen que gobernar a hacerlo bien, porque los guardias civiles son un espejo para diputados, senadores, ministros y presidentes que les obliga a ser honrados, y de esta forma entenderán ustedes que no se puede vivir, mucho menos gobernar, así que lo mejor es romper el espejo.

La Guardia Civil a la hora de investigar es exacta, honrada, insobornable. Operaciones como las de los ERES, GÜRTEL, LEZO,... lo demuestran. No hay en toda España una institución comparable a la Guardia Civil, técnicamente es de lo mejor que hay, pero, si no se puede sobornar, si no puede ser usada y manipular políticamente, lo mejor es acabar con ella.

Los socios de Sánchez y el propio Sánchez la han tomado con la Guardia Civil, y no porque el imperio de la ley no se haya subvertido en ciertas zonas de nuestra nación, o porque se haga innecesario defender el orden constitucional, hoy más en peligro que nunca, sino porque estará siempre frente a quienes intentan saltarse las leyes, de forma incansable, insobornable, como desde hace 175 años, y Sánchez y sus socios lo saben.

Si recordamos la Cartilla del Guardia Civil y su artículo 6º, que dice que “El Guardia Civil no debe ser temido sino por los malhechores; ni temible, sino a los enemigos del orden”, entenderemos el afán y las prisas de quienes hoy quieren acabar con la Guardia Civil.

La fecha de la investidura tampoco es anecdótica, es el regalo de Reyes de Sánchez y sus socios para España y los españoles.

Antonio Mancera Cárdenas, guardia civil retirado


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