hospimedica2

Señora Directora, sea valiente, de un paso al frente y no permita que se pervierta el buen nombre y la Historia de la Guardia Civil

8785 maria gamez gamez nueva directora guardia civil

Estamos viviendo momentos difíciles, críticos, momentos duros que la sociedad está asumiendo con disciplina y resignación, estamos acometiendo la lucha contra una crisis sanitaria que nos afecta a todos.

En esta crisis, sanitaria, lo curioso es ver cada día en rueda de prensa a un “comité de técnicos”, en el que aparecen, entre técnicos sanitarios y ante la opinión pública tres miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y de las Fuerzas Armadas, de uniforme, lo que supone una anomalía, una contradicción en sí misma, ya que en una crisis de orden público no veríamos a técnicos sanitarios en una rueda de prensa diaria explicándonos cuantos sanitarios trabajan cada jornada o cuantas operaciones a corazón abierto han realizado.

Y esa anomalía, tenía que saltar por los aires y llevarse por delante a quien con lealtad sirve de escudo a la sociedad ante la bajeza política de quienes pretenden utilizar a la Guardia Civil para sus objetivos o simplemente para ocultar sus debilidades.

En plena crisis sanitaria, una rueda de prensa no es el lugar en el que debe estar un miembro de la Guardia Civil, ese lugar le correspondería, en todo caso a otra persona, a su directora general, hoy desaparecida.

Hoy ante la situación a la que se ha sometido a la Guardia Civil, objetivo inocente de luchas políticas, se echa en falta una figura enérgica que salga en defensa de la Institución, se echa en falta que la Directora General de la Guardia Civil salga a defender a los suyos y a defender a la Institución.

Ser político no está reñido con ser valiente para defender a quienes velan por la seguridad de la sociedad que además son sus subordinados, se echan en falta hoy personajes valientes, que no teman perder el sillón o que no se agarren al cargo como si en ello les fuese la vida, figuras como la de nuestro director Facundo Infante Chávez, político español, diputado, senador y presidente del Congreso, consejero de estado, ministro interino de Guerra, titular de Gobernación, general y 2º inspector general de la Guardia Civil, quien en un acalorado debate en el Congreso celebrado el 10 de junio del año 1855, con el diputado progresista Llanos que venía atacando y criticando reiteradamente a la Guardia Civil, contestó directamente y en el propio Parlamento al diputado Llanos y tras una larga defensa del Cuerpo, manifestó “No quiero decir más, me parece que basta con lo dicho, y ruego al señor Llanos que no tenga mal concepto de la Guardia Civil, y no quiera que deje de hacer el servicio peculiarísimo que está prestando, porque resultarían grandes perjuicios a todos los españoles si a la Guardia Civil se le diera otro destino que el que actualmente tiene".

Sea valiente Señora Directora, de un paso al frente, pongase al frente de sus subordinados y no permita que la Guardia Civil deje de hacer el servicio peculiarísimo que durante 176 años viene desarrollando, no permita que la sociedad sufra grandes prejuicios, no permita que se le de otro destino a sus miembros que el que cada uno tiene asignado y tiene que desarrollar.

Todos al llegar a la Guardia Civil, una Institución que durante 176 años ha venido manteniendo unos principios y unos valores claros, inequívocos, conocidos por todos, asumimos de forma implícita y explícita, aceptamos y pusimos en práctica esos valores, porque simplemente es lo que se esperaba de nosotros y lo que se espera de la Institución, son la razón de ser del guardia civil y de la Guardia Civil, unos valores que en la Guardia Civil se muestran en el trabajo diario de la mayoría de sus hombres y mujeres. Son nuestra propia personalidad, son la expresión del tono ético, moral y social de todos y cada uno de nosotros, deberían ser sus valores y sus principios ya que al aceptar el cargo de  Directora General usted entró a ser uno de nosotros, aceptó asumir nuestro compromiso, nuestros principios y nuestros valores, no permita que esto se pierda por luchas políticas que ni nos van ni nos vienen.

Su responsabilidad es velar y proteger a la Institución, su responsabilidad es defender a la Guardia Civil y a sus hombres y mujeres de ataques políticos y de usos partidistas. No permita que se ponga en entredicho el buen nombre de la Guardia Civil, que se cuestione la honorabilidad del Cuerpo y del honor de los guardias civiles, que se dude de la neutralidad política de la que los hombres y mujeres de Ahumada a lo largo de su historia han mostrado, usted como máxima responsable de la Institución se lo debe a la sociedad, a sus subordinados y a los 176 años de trabajo, de sacrificio, de honorabilidad, de lealtad de la Guardia Civil.

A Juan Belmonte, torero, en cierta ocasión le preguntaron sobre su arte, la respuesta fue: «Si quieres torear bien, olvídate del cuerpo. Se torea y se entusiasma a los públicos, del mismo modo que se ama y se enamora. Se torea como se es».

Toda una filosofía de vida, algo que como Directora General debería entender, usted accedió a dirigir a la Guardia Civil y aunque lleva poco tiempo ya debería saber que nuestra Institución actúa como es, con honor y con lealtad y usted como su máxima representante, como líder de nuestros guardias civiles debería entusiasmar, enamorar y mandar a sus subordinados como se le pide que sea y que actúe a quien está al mando de la institución más querida y valorada por los españoles, con lealtad y con honorabilidad, sin tibieza.

El máximo cargo en la Guardia Civil exige compromiso, supone autoridad, en la Guardia Civil la disciplina es uno de sus principales valores, lo que exige por su parte la obligación de mandar con responsabilidad, a cambio de los guardias civiles recibirá compromiso, sacrificio, vocación de servicio, lealtad, entrega…

Se espera de quien dirige a la Guardia Civil que al menos sea un buen mando que se haga querer y respetar por sus subordinados, asumiendo su compromiso, mandando con responsabilidad, asumiendo los valores de la Institución que dirige, no dejando que otros asuman responsabilidades que no le corresponden, estoy seguro que el honor y el espíritu de sacrificio que asumen los guardias civiles y que cada día practican en sus actuaciones, le estimulará a obrar siempre bien y estimulará y será ejemplo para sus subordinados.

El mando que debería ser el espejo del líder, en la Guardia Civil además es el deber de ser el primero de todos los guardias civiles, es el espejo de la Institución, decía Ortega y Gasset que «Solo debe ser, lo que puede ser y solo puede ser lo que se mueve dentro de las condiciones de lo que es», y en la Guardia Civil solo se puede ser lo que se mueve dentro de los valores y principios del Cuerpo, dentro de sus particularidades, sea usted, señora Directora, lo que debe ser, sabiendo que disciplina y obediencia, deben establecer una correspondencia biunívoca con la lealtad, que, a su vez, debe ser de doble dirección entre usted y sus subordinados. Sea leal con sus hombres y mujeres, sea leal con la Institución, no muestre tibieza, luche por todos los que componen la Guardia Civil, luche y defienda nuestro buen nombre, nuestra historia, actúe y demuestre que siente respeto y lealtad por sus subordinados y sentirá el respeto y la lealtad de todos ellos, de todos nosotros.

Demuestre hoy que sus palabras en la toma de posesión de su nuevo cargo eran sinceras y que cuidará y respetará a los hombres y mujeres de la Guardia Civil, que luchará por ellos.

Sea valiente, no permita, como la primera de los guardias civiles, que se pervierta nuestra Institución por sucios juegos políticos y que se ponga en entredicho el buen nombre y la labor de la Guardia Civil.

ANTONIO MANCERA CÁRDENAS

Guardia Civil retirado


Imprimir   Correo electrónico