Hace 221 años que España declaraba la guerra a Gran Bretaña

Categoría de nivel principal o raíz: Historia HISTORIA DE ESPAÑA Visto: 544

20690 moneda thumb 718

El estado de paz derivado de la firma con Francia del Tratado de Basilea duró muy poco; el 5 de octubre de 1796, cambiando de bando, declarábamos la guerra a Gran Bretaña. En ella perdimos muchas cosas, como Menorca, desde la cual los ingleses comenzaron a hostigarnos.

El estado de paz derivado de la firma con Francia del Tratado de Basilea (22 de julio de 1795) duró muy poco; el día 5 de octubre de 1796, cambiando de bando, declarábamos la guerra a Gran Bretaña. En ella perdimos muchas cosas, como Menorca (octubre de 1798), desde la cual los ingleses comenzaron a hostigarnos.

En ese teatro, el día 23 de febrero de 1799, el jabeque español “África” fue apresado por el bergantín inglés “Hope” en la costa de Málaga, entre Fuengirola y Marbella, tras denodado combate que observó de cerca el HMS “Majestic” de 74 cañones, por si el más poderoso bergantín no podía con el miserable jabeque español. El “África”, batido durante hora y media y después tomado al abordaje, sufrió 9 muertos y 28 heridos.

Premios a los comportamientos valerosos

A pesar del resultado adverso de la acción, el valor de los tripulantes españoles en este desigual combate fue grande y los hechos trascendieron. Por ello, la Real Orden de 18 de marzo del mismo año hizo saber “lo agradable que había sido a S.M. [Carlos IV] el sobresaliente mérito de la acción”, y que por ella se ascendía al comandante del jabeque, teniente de navío D. José Salcedo, al empleo inmediato de capitán de fragata, concediéndole además pensión anual de 4.000 reales sobre encomienda; a los heridos se les concedió una medalla de plata con el busto del Rey, para que públicamente la usaran como testimonio honorífico, y a las viudas, los 2/3 de los haberes de su maridos como pensión y dos pagas de tocas.

A la sazón, para ascender de teniente de navío a capitán de fragata, era necesario contar en la hoja de servicios con una acción de guerra donde el individuo se hubiese portado con valor. Don José Salcedo estaba retrasado en su carrera y por su brillante comportamiento en esta acción, donde sufrió siete heridas y recomendaciones de los propios enemigos, no sólo se le ascendió, sino que poco después se le promovió a capitán de navío. No existiendo buque disponible para asignárselo en este último empleo, su hermano, D. Blas, comandante de la fragata “Medea”, solicitó, y obtuvo la gracia, de cedérsela.

Imprimir
Redacción
Redacción