hospimedica2

Vara de Rey y la numantina defensa de El Caney.

VARA DE REY

Se cumplen 120 años de la batalla librada en Cuba el 1 de julio de 1898

Tocaba a su fin el siglo XIX. Centuria convulsa en tierras hispanas. En 1801 ya se libró la Guerra de las Naranjas, después llegaron la lucha contra Napoleón, las independencias americanas, las guerras carlistas y las del norte de África, la Revolución Gloriosa, la I República, la rebelión cantonal… el conflicto con Estados Unidos y la pérdida de los últimos territorios de Ultramar, en 1898.

En este último contexto tiene lugar la batalla de El Caney, cerca de Santiago de Cuba. También se perdería Filipinas, y en ambos lugares estuvo Joaquín Vara de Rey y Rubio, ibicenco de cuna, que eligió la profesión de las armas, «negocio familiar» desde tiempos medievales. Así, lo señalaba la conferencia "La espada de Vara de Rey", organizada por el Consell Insular de Ibiza, el Centro de Historia y Cultura Militar de Baleares y la Comandancia General del archipiélago en colaboración con el Consistorio de la capital ibicenca, el pasado 26 de mayo.

HOMENAJE Y CONMEMORACIÓN

La ponencia, a cargo del coronel del Ejército del Aire Carlos Martínez-Vara de Rey —la tradición continúa—, fue una de las actividades del Día de las Fuerzas Armadas en la isla, que incluyó un homenaje al general y una exposición fotográfica sobre El Caney y el ilustre ibicenco. Éstas sirvieron además para conmemorar el 120 aniversario de la numantina defensa española de la plaza cubana frente a Estados Unidos, que lideró y en la que perdió la vida Vara de Rey. Doble efeméride celebrada este 1 de julio. El lance del enclave próximo a Santiago de Cuba fue uno de los primeros entre españoles y estadounidenses en la isla, pero, allí, las hostilidades contra Madrid habían comenzado tiempo atrás. Bajo el título La rebelión cubana: antecedentes, la citada exposición recordó que la «primera revuelta» había estallado al grito de «¡Viva Cuba libre!» el 10 de octubre de 1868, semanas después de que la Gloriosa destronara a Isabel II.

MARCHÓ VOLUNTARIO A SU DESTINO

El conflicto se cerró con una paz, liderada por el general Martínez Campos, que se prolongó hasta 1895. Se reabrió entonces la guerra y, a petición propia, Joaquín Vara de Rey, quien ya ha servido en Filipinas, es destinado a Cuba. Enviado a Báyamo, ejerce de comandante militar y alcalde corregidor.

En 1896, recibe el mando del Regimiento de Infantería Cuba 65, donde es nombrado brigadier general y recibe su cuarta cruz de Mérito Militar con distintivo rojo. A finales del 97 regresa la paz, pero Washington tiene otro plan y la guerra, ahora además hispana-norteamericana, estalla otra vez. La nueva escena coge a Vara de Rey listo para regresar a casa y ascendido a general. Una vez más, elige la acción a pesar de su maltrecha salud y se le encomienda, en el marco de la defensa de Santiago, El Caney, donde la batalla se saldará con victoria estadounidense como ellos preveían, pero el triunfo estará lejos del trámite que esperaban. El 1 de julio de 1898, 6.500 hombres liderados por el general Lawton marcharon sobre El Caney para tomarlo en menos de dos horas, pero la lucha duró casi diez, narra Martínez-Vara de Rey en su próximo libro La espada de Vara de Rey.

PLANIFICACIÓN, DISCIPLINA Y VALOR

En seis días, con sus poco más de 500 hombres, el ibicenco había diseñado una defensa con trincheras ocultas, señuelos... que, junto a la determinación, disciplina y valor hispano, casi hicieron abandonar a los estadounidenses, sorprendidos por la resistencia hallada, las bajas y la opción de dejar atrás la plaza sin excesivo riesgo. Centenares de españoles perdieron la vida, entre ellos, el general, un hermano y un sobrino suyos. Solo 80 hombres lograron llegar a Santiago para seguir la lucha. Por el valor demostrado en la acción, Vara de Rey y su batallón, el Constitución nº 29, recibieron sendas cruces laureadas de San Fernando y, también, el reconocimiento estadounidense.

E. P. Martínez

Revista Española de Defensa (Julio/Agosto 2018)


Imprimir   Correo electrónico

Escribir un comentario