hospimedica2

La primera vuelta al mundo

circunnavegacion

La era de los grandes viajes por ultramar comenzó en 1492, con el descubrimiento de América, hasta bien entrado el siglo XVII. En estos años, el Viejo Continente recibió con los brazos abiertos las nuevas tierras por explorar y conquistar.

El descubrimiento de otros horizontes o la primera vuelta al mundo (que cumple 500 años en este 2019) serían dos de los muchos objetivos autoimpuestos por las monarquías e imperios europeos para ganar renombre. España, Portugal y Gran Bretaña serían tres de las protagonistas en esta carrera contrarreloj pero la rivalidad entre las dos primeras haría de estas expediciones un asunto personal.

Y es que la tensión entre ambas naciones se extendió incluso después de haberse hecho el reparto del Nuevo Mundo. Las coronas española y portuguesa ponían a su servicio a intrépidos aventureros que les lograran hazañas, fama y fortuna en nombre de los reyes a los que habían jurado lealtad y que ansiaban ser los primeros en todo. Con esta competición de fondo fue como llegó Fernando de Magallanes a la corte de Carlos I en 1517, buscando la protección del emperador tras el rechazo de Manuel de Portugal a sufragar sus viajes. El 10 de agosto de 1519, cinco naves partirían de Sevilla hacia Sanlúcar de Barrameda para completar la última misión de Magallanes: llegar a las islas de las especias (Molucas) en la actual Indonesia por el oeste en lugar de por el este.

El portugués no era realmente consciente de las distancias que debería recorrer para alcanzar su destino, pero tenía experiencia previa navegando hasta Brasil e iba acompañado por una amplia tripulación y numerosos maestres, entre ellos el guipuzcoano Juan Sebastián Elcano. El viaje no estuvo libre de complicaciones, especialmente por algún que otro enfrentamiento contra navíos lusos, pero el momento clave de la expedición llegó el 16 de marzo de 1521, cuando desembarcaron en la isla de Cebú (futuras islas Filipinas).

Los indígenas de la isla, que fueron convertidos al cristianismo, se encontraban en guerra con el jefe Lapu Lapu de la isla de Mactán y Magallanes decidió ayudar al recién bautizado. El 27 de abril, Magallanes y 50 hombres fueron recibidos por una intensa lluvia de flechas que les hizo replegarse. El portugués fue capturado y ejecutado por Lapu Lapu, recayendo el cargo de capitán sobre Elcano. Las dos naves que quedaban y los supervivientes llegaron a las Molucas el 21 de noviembre de 1521 y se aprovisionaron con grandes cantidades de clavo. Comenzaría entonces la travesía que casi acaba con la vida de Elcano y la cual le llevaría a la fama.

Los 43 hombres restantes partieron en la última nave que les quedaba de vuelta para España. Perseguidos por barcos portugueses y sin poder aprovisionarse en las costas africanas, controladas también por los lusos, tuvieron que recurrir al pillaje para poder subsistir. El 9 de noviembre de 1522, Elcano y 18 supervivientes desembarcaban en Sanlúcar de Barrameda, famélicos y harapientos. Ya que partieron hacia el oeste y regresaban por el este, los ocupantes de aquella nave habían sido las primeras personas que circunnavegaban el mundo. Como recompensa, Carlos I añadió la frase “PRIMUS CIRCUMDEDISTI ME” al escudo de Juan Sebastián Elcano.

Este fue el recorrido de la expedición que logró dar la vuelta al mundo por primera vez:

Desde la ciudad de Sevilla partieron cinco naves: la primera el 10 de agosto de 1519 y las siguientes en los días posteriores, reuniéndose el día 20 de septiembre en Sanlúcar de Barrameda, donde comenzarían su ruta hasta Tenerife, atravesando el océano Atlántico hasta llegar a Brasil.

Esta expedición fue financiada por la corona española y al frente de la misma estuvieron Fernando de Magallanes y, tras él, Juan Sebastián Elcano. Sobrevivieron a una serie de dificultades a su paso por la Antártida y llegaron, entre octubre y noviembre de 1520, al estrecho que une ambos océanos al final del continente americano, que hoy en día se conoce como estrecho de Magallanes.

Tras atravesarlo llegaron a lo que hoy conocemos como océano Pacífico, cuyo nombre se debe a la calma que encontraron en aquellos mares del sur tras navegar por las aguas antárticas. En marzo de 1521 llegaron a Filipinas, a las que llamaron islas de San Lorenzo. El plan de Magallanes era mantener la paz con los indígenas e irlos convirtiendo al cristianismo mediante la estrategia del miedo.

Se propuso derrotar a Lapulapu, el jefe indígena de la zona. Con pocos hombres, confiados de su victoria, los soldados fueron sorprendidos por miles de guerreros, donde Magallanes muere sin haber llegado a las islas de las especias, que se encontraban a pocos días de allí.

De las cinco naves que habían partido de España, solamente quedaban tres: Trinidad, Victoria y Concepción. Como esta última estaba en muy mal estado, decidieron quemarla y proseguir el viaje con las otras dos.

Juan Sebastián Elcano se hizo capitán de la nave Victoria, y en noviembre de 1521 llegaron a las islas Molucas, donde permanecieron hasta finales de diciembre, comerciando y cargando especias. La nave Trinidad tenía una avería grave en su casco, que precisaba una larga reparación, por lo que se decidió que la nave Victoria partiera en solitario.

El fin de la aventura

La ruta que siguió Elcano para su regreso fue por el oeste, recogiendo muestras de especias por el resto de islas Molucas. Pasaron por India, atravesaron el océano Índico y rodearon el continente africano, evitando los puertos en los que Portugal tenía el control, para no romper el tratado.

Al llegar a Cabo Verde se encontraban ya muy escasos de provisiones, lo que les obligó a hacer una parada técnica en unas islas cercanas, donde los portugueses accedieron a darles todos los mantenimientos que requiriesen. Fue entonces cuando cayeron en la cuenta de que, al haber realizado su regreso por el oeste, habían perdido un día, ya que si lo hubieran realizado por el este lo habrían ganado al tener a favor la rotación de la Tierra.

Tras salir de Cabo Verde llegaron, a duras penas, a las islas Azores. Finalmente, el 6 de septiembre de 1522 llegaron a Sanlúcar de Barrameda. Eran dieciocho hombres, “flacos como jamás hombre estuvieron”, según palabras de Juan Sebastián Elcano.

ACCESO FUENTE


Imprimir   Correo electrónico

Escribir un comentario