hospimedica2

La Guardia Civil pone en marcha el diseño de un nuevo buque oceánico

rio miño

La Guardia Civil ha puesto en marcha un proyecto destinado a la adquisición de un nuevo buque oceánico para su Servicio Marítimo (SEMAR). En una primera etapa, el Instituto Armado ha abierto un contrato para el desarrollo conceptual de la embarcación por un importe de 229.000 euros.

La empresa adjudicataria tendrá en torno a ocho meses para presentar un diseño final del buque. Este proyecto servirá para elaborar el posterior documento de requisitos y características -Pliego de Prescripciones Técnicas (PPT)- que acompañará a la licitación que abrirá la Guardia Civil para la construcción en un astillero.

El contrato está gestionado por la Jefatura de Asuntos Económicos mediante procedimiento abierto y tramitación ordinaria. Las empresas interesadas tienen hasta el próximo 18 de enero para obtener los pliegos del contrato y ese mismo día finaliza el plazo para presentar las ofertas. A principios de febrero se conocerá la firma ganadora.

Sustituto del Río Miño

La Guardia Civil destaca que en las misiones de vigilancia y protección de las aguas españolas es necesario contar con patrulleros oceánicos con alcance suficiente para navegar por la zona de económica exclusiva o incluso por aguas internacionales. Por ello, añade, se licitará "la construcción de un buque oceánico de unos 80 metros de eslora, con el fin de modernizar la flota de cuarenta años de edad cuyos servicios se iniciaron en septiembre de 2007".

Esta nueva embarcación sustituirá al patrullero Río Miño que, según justifica el Instituto Armado, "hace tiempo que se encuentra al final de su vida útil y nunca ha sido adecuado plenamente a sus labores policiales, pues fue adquirido de segunda mano y su función en el momento de la compra -remolcador de jaulas de atún- no permitió otra cosa que adaptarlo precariamente".

Tres patrulleros oceánicos

La Guardia Civil opera tres patrulleros oceánicos: Río Miño, Río Tajo y Río Segura. Los dos primeros son embarcaciones readaptadas para las tareas de vigilancia marítima que acumulan décadas de servicio. El Río Miño es un antiguo pesquero japonés construido en 1984 y transformado por el astillero Armón en Burela (Lugo), mientras que el Río Tajo es un buque de salvamento alemán de 1973 reconvertido por la firma Repnaval en Las Palmas.

El único buque oceánico de nueva construcción adquirido hasta la fecha por el Servicio Marítimo es el Río Segura que entró en servicio en 2010 y está construido por Astilleros Gondán en Figueras (Asturias).

Fuente: INFODEFENSA

© Information & Design Solutions, S.L. Todos los derechos reservados. Este artículo no puede ser fotocopiado ni reproducido públicamente por cualquier otro medio sin licencia otorgada por la empresa editora. 


Imprimir   Correo electrónico

Escribir un comentario