hospimedica2

La Abogacía del Estado recurre el procesamiento de los 16 guardias civiles encausados por la tragedia de El Tarajal

imagenes extraidas del video facilitado por el ministerio del interior

El Estado ha salido en defensa de los guardias civiles del Tarajal. Después de que 16 agentes fueran procesados por la tragedia en la que murieron 15 inmigrantes que intentaban llegar a nado a Ceuta, la Abogacía del Estado ha presentado un duro escrito a favor de los guardias civiles en que pide evitar que sean juzgados. "No se produjo ningún fallecimiento en el lado español del mar", ningún inmigrante murió por la acción de los agentes y los que se ahogaron lo hicieron sin lesiones, argumenta la defensa en nombre del Gobierno, que pide la absolución.

El 6 de febrero de 2014, unos 200 inmigrantes intentaban llegar a nado a Ceuta desde Marruecos. La Guardia Civil trató de evitarlo lanzando pelotas de goma y botes de humo al agua y 15 de los inmigrantes fallecieron ahogados. Los 23 que lograron arribar fueron devueltos inmediatamente a Marruecos. Después de dos archivos, la jueza del caso ha procesado a 16 guardias civiles, como adelantó El Confidencial. "Los agentes de la Guardia Civil investigados utilizaban material de dispersión para disuadirlos, disparando en consecuencia bolas de goma y botes de humo al mar en que nadaban, en defensa de las fronteras españolas. Dicha actuación pudo contribuir, co-causalmente, a título de imprudencia, a la muerte por ahogamiento", explicaba la jueza, que apuntaba además a la "posible falta de proporcionalidad de la actuación desplegada por los investigados, los cuales, indiciariamente asimismo, omitieron socorrer a las personas que se hallaban nadando en el mar con riesgo vital".

"Los cadáveres aparecieron sin flotador y la causa de la muerte es anoxia anóxica. Solo dos de los cinco cadáveres presentan lesiones no vitales"

La decisión fue saludada por políticos de izquierda como Alberto Garzón. Pero ahora, después de que las negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos para formar Gobierno estén muertas y enterradas, con Pedro Sánchez hablando abiertamente de aplicar el 155, la Abogacía del Estado, dependiente de Justicia, presenta un duro escrito a favor de los guardias.

La abogacía considera que "se ha acreditado con las pruebas incorporadas a las presentes actuaciones que no se produjo ningún fallecimiento en el lado español del mar, los 23 inmigrantes que accedieron a la playa ceutí del Tarajal, bien por sus propios medios, bien auxiliados por los servicios marítimos, lo hicieron en perfecto estado de salud, y por ese motivo pudieron ser rechazados en frontera de manera inmediata; los buzos que peinaron la zona el día de los hechos y el día siguiente confirmaron que no se había producido ningún fallecimiento en el lado español".

En su escrito, al que ha tenido acceso este diario y que está siendo notificado a las ONG que acusan, la abogacía considera que "no se ha producido, y por tanto no consta, ninguna resolución posterior, casi seis años después del inicio de las actuaciones, que permita converger la existencia de presuntos hechos punibles o relevantes desde un punto de vista penal y la identidad de los presuntos responsables".

La abogacía critica toda la instrucción: "Estas diligencias se han convertido en una suerte de investigación genérica de hechos, que no revisten trascendencia penal, como veremos posteriormente, o que al menos son de imposible atribución a ninguna de las personas que se encuentran imputadas, y cuyo objeto parece que se ha centrado en demostrar la corrección de actuación de los agentes de la Guardia Civil, en definitiva, su propia inocencia, desconociendo los pilares básicos de un Estado de derecho". Según los abogados del Estado, los guardias civiles no están teniendo un proceso justo y la actuación de la jueza "ha generado [a los guardias civiles] una clara vulneración del derecho de defensa, en particular, el derecho básico y esencial que toda persona a quien se le atribuya un hecho punible merece".

El escrito pasa después a enumerar cómo, según el Gobierno, se produjeron los hechos. "Con fecha 6 de febrero de 2014, sobre las 5:45 horas, una avalancha de unas 200-300 personas de etnia subsahariana pretendía entrar de forma ilegal desde Marruecos a Ceuta (España), accediendo por la orilla del mar (Playa del Tarajal) bordeando el espigón que delimita la frontera". "El grupo de personas que trataba de entrar en Ceuta no lo hacía de manera pacífica, sino que lo hacía aprovechando la noche, en avalancha y de manera violenta, utilizando palos y lanzando piedras, desbordando el dispositivo marroquí, causando lesiones a varios agentes así como daños materiales en la garita".

El escrito de la abogacía mantiene la versión del Gobierno del PP, entonces muy criticado por parte de la oposición, de que la actuación fue proporcionada. "Los medios antidisturbios se lanzaron, en un primer momento, con la finalidad de contención, y con la idea de prolongar la frontera física entre Ceuta y Marruecos, a lo largo de la línea del mar, y posteriormente para canalizar a los inmigrantes que habían alcanzado aguas españolas a la playa como zona segura, evitando que nadaran mar adentro. En ningún caso alcanzaron ni sobrepasaron la zona marroquí. En ningún caso se lanzaron con la finalidad de alcanzar a los inmigrantes".

El entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ya defendió en el Congreso la actuación de los agentes y explicó que lanzaron pelotas de goma al mar para crear una barrera que impidiera la llegada de los inmigrantes, no para atacarlos. Ahora, la abogacía insiste en ese argumento y niega que ninguno falleciera por la actuación de los agentes españoles. "Los cadáveres aparecieron sin flotador y con varias prendas de ropa. La causa de la muerte es anoxia anóxica. Solo dos de los cinco cadáveres presentan lesiones, pero se trata de lesiones calificadas como no vitales. Del cadáver hallado el día 15 de febrero de 2014, sobre las 10:30 horas, se dice que las lesiones presentan forma cuadrangular (que excluiría que el mismo recibiera un impacto de bola o bote de humo)".

"No se produjo ningún fallecimiento en el lado español del mar, los que accedieron a la playa ceutí del Tarajal lo hicieron en perfecto estado de salud"

Para la abogacía, los inmigrantes fallecidos nunca fueron responsabilidad de la Guardia Civil. "La instructora parte de una primera premisa errónea, al señalar que 'las personas inmigrantes estaban bajo control de fuerzas del orden españolas'. Tan solo se encontraron bajo las fuerzas del orden españolas los 23 inmigrantes que lograron acceder al territorio español, y que posteriormente fueron rechazados". Esos 23 inmigrantes que sí llegaron a nado fueron devueltos inmediatamente a Marruecos. Como prueba, añade que cinco de los inmigrantes que llegaron a aguas españolas fueron subidos a una embarcación española.

La clave para la abogacía es que "no se produjo ningún fallecimiento en el lado español del mar, los 23 inmigrantes que accedieron a la playa ceutí del Tarajal, bien por sus propios medios, bien auxiliados por los servicios marítimos, lo hicieron en perfecto estado de salud". Además, critica que "la magistrada no realiza ningún esfuerzo en individualizar y concretar la actuación que debe imputarse a cada agente de la guardia civil a los efectos de relacionar presuntos hechos punibles".

Por todo, concluye: "Si los fallecimientos no se produjeron en España, si ninguna actuación de la fuerza española se desplegó en el lado marroquí del mar, si los nadadores que alcanzaron la costa española fueron auxiliados por los agentes y fueron rechazados en frontera sin que presentaran lesiones, resulta insostenible" que los guardias civiles sean juzgados. "Todos y cada uno de mis representados tuvieron una actuación impecable desde un punto de vista objetivo", concluye el letrado de la Administración.

El escrito va detallando la actuación de cada uno de los agentes, cosa que reprocha que no hace la jueza en su auto. "Siempre lanzó los medios a una distancia prudente de los inmigrantes y en aguas españolas". "De manera acorde con lo recomendado por el Manual ARS, intercaló el lanzamiento de salvas de fogueo y pelotas de goma, siempre en el lado español, a una distancia prudente de los inmigrantes y con el único fin de canalizarlos por su propia seguridad".

Además, critica que la jueza use el tipo penal de homicidio imprudente. "Para que se cumpla el tipo delictivo del homicidio imprudente, no basta únicamente que haya imprudencia grave, sino que dicha imprudencia debe ser la causa de la muerte de otro. En el presente caso, la actuación de los guardias civiles (que además, como ya se ha dicho, fue diligente) no causó en ningún caso la muerte de los inmigrantes".

 ACCESO FUENTE


Imprimir   Correo electrónico