hospimedica2

Guardia Civil y Policía Nacional protegen sus plantillas para disponer del mayor número posible de efectivos ante el aumento de las medidas contra el coronavirus

NRBQ GUARDIA CIVIL

Las Direcciones Generales de Guardia Civil y Policía Nacional han comenzado a redactar instrucciones para tratar de reducir la exposición de sus plantillas y asegurarse el mayor número posible de efectivos en el caso de que se requiera su intervención para aplicar un plan B contra la pandemia con medidas mucho más restrictivas, como el confinamiento de ciudades o regiones o incluso en el escenario de la reciente declaración del estado de alarma por parte del Presidente del Gobierno.

El objetivo es que se movilice únicamente a los funcionarios que desarrollen tareas estrictamente necesarias, según recogen numerosas comunicaciones internas a las que ha tenido acceso este diario. Entre los servicios afectados por la nueva situación, se encuentran los controles rutinarios de vehículos (PAVD), que realizan habitualmente los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, una de las secciones más importantes del Instituto Armado, con unos 9.000 efectivos repartidos por todo el territorio nacional, excepto Cataluña y País Vasco. Se trataría de una unidad clave en el caso de que se acuerde el confinamiento de alguna comunidad.

Diversas comandancias han ordenado ya posponer los controles de automóviles hasta el 3 de abril o “hasta que la situación aconseje su reanudación”. Lo mismo ocurre con las pruebas de alcoholemia y drogas, que solo se realizarán a partir de ahora en “siniestros viales e infracciones administrativas graves”. Los dispositivos de vigilancia continuarán, pero se eliminan los test para reducir al mínimo el contacto de los funcionarios con los conductores. Asimismo, se cancelan todas las acciones formativas de la agrupación que estaban programadas.

Medidas similares se están aplicando en las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, la sección encargada del mantenimiento del orden público, con presencia en toda España. Las salidas previstas para servicios rutinarios no imprescindibles o cursos de reciclaje se están cancelando para no poner en riesgo la salud de sus aproximadamente 2.000 efectivos. A cambio, se ha pedido a sus miembros que estén pendientes del móvil por si tienen que movilizarse.

Además de los efectos sanitarios y económicos del SARS-CoV-2, también inquieta que la expansión de la pandemia ocasione disfunciones en el orden público por la proliferación de 'fake news' o episodios de histeria colectiva. Nadie esperaba que la población de media España se lanzara compulsivamente a los supermercados para hacer acopio de alimentos. La UIP y sus homólogos en la Guardia Civil, los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), están preparados para proteger instalaciones hospitalarias o establecer cordones sanitarios. Los antidisturbios de la Policía se encargaron, por ejemplo, del cinturón de seguridad que se montó en torno al hotel de Adeje (Tenerife) para contener uno de los primeros brotes en suelo español.

Según comunicaciones internas de UIP, la orden es que el mayor número posible de funcionarios permanezca en sus casas, eviten pasar por las comisarías y estén listos por si tienen que intervenir de urgencia en cualquier punto. Tanto la UIP como el GRS serían las unidades que tendrían que actuar en el caso de que se registraran motines en las cárceles, como ha ocurrido en Italia. En la localidad de Foggia, en el centro de ese país, incluso se produjo una fuga de presos. En territorio nacional no se ha producido ningún incidente, aunque Instituciones Penitenciarias ha eliminado los vis a vis (encuentros entre internos y visitas sin mampara) para intentar que el virus no se cuele en los módulos. Todas las cárceles dependientes del Ministerio del Interior han quedado aisladas con fines preventivos, han confirmado fuentes de este departamento.

Aparte de estas medidas, los dos cuerpos han puesto en marcha un protocolo de aplicación para todas las unidades que pretende evitar infecciones entre compañeros. Los viajes y reuniones se han reducido al mínimo. Y cualquier policía o guardia civil que presente síntomas compatibles con el coronavirus debe quedarse en su casa. “Es muy importante la rápida reacción ante cualquier sospecha de síntomas tanto en los componentes del cuerpo como en sus familias o contactos cercanos”, pide una instrucción interna de la Guardia Civil. “En este sentido, informar a la Unidad y no presentarse al servicio planificado a la espera de tener un diagnóstico definitivo”.

El Gobierno inyectará 2.800 millones de euros a las CCAA para la luchar contra el coronavirus

En el caso de la Policía Nacional, se han paralizado incluso “los nombramientos provisionales del personal ,salvo los de urgente e inaplazable necesidad” y “la actividad académica presencial en los centros de formación dependientes de la Dirección General”, entre ellos, la academia de Ávila, donde coincidían diariamente 4.000 alumnos. Asimismo, se están readaptando los turnos para facilitar la conciliación familiar, sobre todo tras la cancelación de las clases en casi toda España.

ACCESO FUENTE


Imprimir   Correo electrónico