hospimedica2

Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Foral y Ertzaintza desmantelan un grupo criminal itinerante dedicado a asaltar empresas del norte del país por el procedimiento del “butrón”

OP CONJUNTA CNP GC PF ERTZAINTZA

En la operación policial, denominada “Romina-Roca-Gastadores-Salto”, se ha detenido a 6 personas e investigado a una séptima, a las que se les imputan 56 robos y pertenencia a grupo criminal. El valor de los efectos y mercancías sustraídas rondaría los 100.000€, y el valor de los daños ocasionados en las empresas afectadas estaría en torno al millón de euros. Los arrestados, de origen kosovar, habían creado un grupo criminal itinerante que se desplazaba desde su país de origen hasta España para cometer los robos.

31 de julio de 2020.- En fechas recientes, se ha logrado desarticular un entramado delictivo gracias a una operación policial conjunta de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Foral y Ertzaintza. Se ha detenido un grupo criminal formado por 7 personas presuntamente dedicado al robo en empresas en polígonos industriales a través de butrones, esclareciéndose con esta operación un total de 56 hechos delictivos.

Dichos robos se cometieron en las siguientes provincias: 46 de ellos en Navarra, 4 en Asturias (dos en Gijón, otro en Lada y otro en Langreo), 2 en Álava (en Vitoria), 2 en Cantabria (Santander), 1 en Vizcaya (Orozco) y uno más en Zaragoza (capital).

Los cuerpos policiales que han llevado a cabo la operación detectaron cómo durante los últimos meses se había producido un incremento de la actividad delictiva relacionada con robos con fuerza y, más concretamente, los cometidos mediante butrones. Al detectar que los robos por ese procedimiento estaban afectando a varias provincias, se inició de manera coordinada una investigación conjunta denominada “Romina-Roca-Gastadores-Salto”.

Modus Operandi

Durante las investigaciones realizadas, los agentes lograron determinar la forma de actuar en los robos, siendo muy similar en todos ellos. Actuaban de forma itinerante y se desplazaban a España con el único propósito de llevar a cabo las acciones delictivas en determinados núcleos urbanos durante un corto periodo de tiempo. Una vez cometidos los asaltos y sabedores de la alarma social generada, se trasladaban a otros municipios.

Principalmente cometían los robos durante los meses comprendidos entre febrero y abril y los meses de noviembre y diciembre, abandonando el país y regresando a Kosovo en las épocas estivales tras cometer los hechos, donde invertían en bienes muebles e inmuebles los cuantiosos beneficios obtenidos en los robos.

Para llevar a cabo la comisión de los robos, fijaban y estudiaban un objetivo, distribuyendo las tareas que tendrían los integrantes de la banda durante el asalto. Utilizaban varios vehículos, entre ellos un coche “lanzadera” y otro con el que se desplazaban durante el robo y que también utilizarían durante la huida, tras el vehículo de vigilancia.

Una vez en las inmediaciones de su objetivo, inutilizaban los sistemas de seguridad instalados en las empresas. Tras ello, realizaban un butrón para acceder al interior de los locales, robando en algunos casos en varias empresas colindantes, con la práctica de sucesivos butrones, ocasionando cuantiosos daños.

En sus acciones delictivas utilizaban varias y sofisticadas medidas de seguridad enfocadas a eludir la acción policial, como identidades falsas, inhibidores de frecuencia o el citado vehículo lanzadera, entre otras.

Detenciones y registros domiciliarios

A medida que avanzaban las investigaciones se iba estrechando el cerco sobre los autores, al igual que se iban detectando otros robos presuntamente cometidos por las mismas personas en otras Comunidades Autónomas.

El estudio y el análisis de las comunicaciones obtenidas permitieron evidenciar que formaban un grupo criminal de al menos siete hombres, todos ellos de origen serbio pero con residencia en Kosovo, el cual estaba asentado en la localidad madrileña de Leganés. 

Tras conocer que estas personas se iban a desplazar desde Leganés hasta Cantabria con la finalidad de realizar labores de vigilancia de objetivos,  se implementó un dispositivo de vigilancia y seguimiento compuesto por agentes de paisano y uniformados. Durante dicho dispositivo los dos vehículos fueron seguidos discretamente por los agentes policiales, pudiendo observar cómo adoptaban numerosas medidas de seguridad (varias vueltas a las rotondas y cambios de sentido repentinos, etc.).

Finalmente, ambos vehículos fueron interceptados en las inmediaciones de Torrelavega (Cantabria), lográndose detener a 6 personas que fueron trasladadas a la Comandancia de la Guardia Civil de Santander.Tras estas detenciones, se llevaron a cabo un total de 5 registros domiciliarios en las localidades de Madrid (2) y de Leganés (3) y posteriormente se localizó a una séptima persona a la que se imputan los mismos hechos. 

Se calcula que el perjuicio económico a las víctimas de los robos ronda los 100.000 euros, a lo que habría que sumar los daños producidos en los diversos establecimientos, y que podrían llegar al millón de euros.

Con esta operación policial, llevada a cabo conjuntamente entre Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral y Ertzaintza, y  bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción número 5 de Pamplona, se han logrado esclarecer 56 hechos delictivos relativos a robos y hurtos, así como desarticular un grupo criminal que había generado cierta alarma social en las zonas donde actuaba.

Las investigaciones continúan con el objetivo de esclarecer otro buen número de robos (alrededor de 46 casos), producidos en la Comunidad Autónoma Vasca, en los que se presume la participación del citado grupo criminal.

Además, los agentes se han incautado de 3.955,50 euros en efectivo, dos vehículos y numerosas herramientas y efectos utilizados durante los robos (radiales, discos para radiales, martillos percutores, varios radio-teléfonos, cuerdas, guantes, bufandas, varios radio teléfonos, etc).