hospimedica2

EL MINISTRO DE INTERIOR, ENTRE LA NEGLIGENCIA Y LA IRRESPONSABILIDAD, CULPA A LOS PABELLONES DEL ALTO NUMERO DE GUARDIAS CIVILES CONTAGIADOS

marlaska guardia civil

El pasado lunes el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, informaba que su departamento estudiará por qué se está registrando un número "sustancialmente superior" de contagios entre agentes de la Guardia Civil que dentro de la Policía Nacional y aventuró una conclusión surrealista, que este elevado número de contagios en la Guardia Civil se debía y quizá podría influir los guardias civiles normalmente mantienen una convivencia mayor compartiendo pabellones y otras instalaciones.

Y han saltado todas las alarmas, no sólo dentro del seno de la Guardia Civil, sino en la propia sociedad, ya que esto supondría que el confinamiento no sirve de nada para parar la pandemia, ya que los “pabellones” de la Guardia Civil, no son comunas donde todo el mundo comparte espacio con todo el mundo, son como le han recordado las propias asociaciones profesionales del Cuerpo, domicilios particulares que funcionan como cualquier otro domicilio en cualquier otro tipo de comunidad y que guarda, como el resto de españoles, las normas referidas al confinamiento de forma estricta, quizás de forma más escrupulosa, por el tipo de viviendas, donde las mismas se ubican y por quienes las ocupan.

El culpar a los "pabellones" de la Guardia Civil o a las dependencias oficiales del alto numero de agentes contagiados y fallecidos, es tan rídiculo como culpar a los pisos, a las viviendas, a los domicilios, de los más de 200.000 contagiados en toda España o hacer responsable a las viviendas de las muertes de los más de 20.000 fallecidos por coronavirus.

Estas declaraciones del Ministro de Interior, solo confirman el desconocimiento por su parte de lo que son y cómo viven los guardias civiles y sus familias y de que son y cómo se vive en las casas-cuartel de la Guardia Civil, el desconocimiento de que la gran mayoría de guardias civiles no viven en “pabellones”, viven en la “calle”, el desconocimiento de que la mayoría de esos guardias civiles contagiados, incluso de los fallecidos, no viven y no vivían en pabellones, por la escasez de los mismos y el estado de muchos de ellos.

Pero además, personalmente me siento decepcionado, creí que el ser magistrado, antaño incluso un buen magistrado al que respetaba y admiraba por su lucha contra ETA, iba a librarnos de oír de su boca, como hemos oído de la de sus compañeros en el Gobierno, manifestaciones que rozan la irresponsabilidad y el esperpento, y no me refiero a la forma de vestir, sino a la forma de decir.

Con estas declaraciones, el ministro de Interior se ha hecho digno miembro del Gobierno del que forma parte, ya que con las mismas se mueve entre la negligencia, al no poner cuidado y no haber tenido la diligencia debida especialmente en el cumplimiento de su obligación, que era la de dotar, en forma suficiente y en tiempo, a sus subordinados de las medidas de protección necesarias para acometer la misión que les encomendó durante esta pandemia, y la irresponsabilidad al no haber tomado decisiones o haberlas tomado tarde sin hacerse responsable de ellas, como se trasluce de sus palabras.

La falta de empatía del Ministro de Interior con la Guardia Civil, es conocida por los agentes, una falta de empatía que a pesar del elevado número de guardias civiles contagiados por Covid-19, el alto número de agentes fallecidos, mayor que en otros cuerpos policiales, no provoca en el ministro ningún sentimiento de culpa, no tiene ante los agentes y sus familias la experiencia subjetiva de la culpabilidad, no mantiene con ellos ningún estado afectivo, consciente o inconsciente, ya que a pesar de ser su responsable máximo, mantiene la creencia de no haber infringido ningún principio profesional, ético o moral, real o imaginario, a pesar de que los guardias civiles si mantienen un malestar continuado en su gestión y en la de su departamento ante esta pandemia. Y no tiene ese sentimiento de culpa porque con estas declaraciones intenta evitar el ser censurado o desaprobado, es su defensa, es el impulso de acusar a los demás de su mala gestión.

Porque el ministro es el responsable de esta situación a que se han visto abocados los guardias civiles, no es  el uso de dependencias oficiales, los policías comparten comisarías, no es el uso de pabellones, los policías viven en pisos y comunidades de vecinos, son las órdenes dictadas, es la escasez de material de protección, la tardanza en entregarlo, es el permitir que todos los agentes de una unidad interactúen entre ellos durante el servicio y no haberse establecido grupos estancos en las unidades donde no se intercambien entre ellos agentes para realizar los servicios, es la falta de test no solo para detectar posibles casos, sino para los que ya se detectaron y que permanecen en su casa en cuarentena, por tanto es el ministro de Interior, que se ha venido moviendo en su gestión entre la irresponsabilidad y la negligencia, al mando y por encima de la Directora General, del Secretario de Estado y de todos los guardias civiles, responsable del alto número de agentes de la Guardia Civil contagiados y fallecidos.

Y en este estado, entre la negligencia y la irresponsabilidad, el ministro de Interior ha tejido su propia estructura neurótica, culpando de su gestión a los pabellones donde los guardias civiles residen junto a sus familias, con el tiempo probablemente también culpará a los propios agentes por contagiarse.

Antonio Mancera Cárdenas

Director de Benemérita al Día

Guardia Civil retirado por accidente en acto de servicio


Imprimir   Correo electrónico