LA GUARDIA CIVIL SE DEBE AL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD

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gc bandera lgtbi

La Guardia Civil no se debe a ningún partido, como no se debe a ningún colectivo, ni a ningún movimiento, su único compromiso es con la sociedad. La Guardia Civil no tiene más bandera que aquella a la que jura defender, la bandera que representa a toda la sociedad, a todos los ciudadanos.

Dejemos la correción política, y hablemos de neutralidad, y de respeto a la Ley y al conjunto de la sociedad. La neutralidad de la Guardia Civil no solo es conocida por todos y evidentemente cuando se habla de la neutralidad de la Institución, no solo se habla de la política, también de la neutralidad en todos los aspectos de la vida, y cuando se habla neutralidad en el Cuerpo, no se refiere a falta de compromiso, todo lo contrario, ya que los guardias civiles juraron defender la Constitución y son los más escrupulosos en acatar nuestra Carta Magna, donde se establece en su CAPÍTULO II, DERECHOS Y LIBERTADES, Artículo 14, queLos españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Pero además no tiene que ser políticamente correcta, ni bailar al son de modas o movimientos sociales, simplemente tiene que ser lo que es y lo que se espera que sea, la Guardia Civil, nada más, la Institución que esperan todos los españoles, la que defiende y ayuda a cualquier ciudadano independientemente de su condición o de su ideología, como viene haciendo desde hace 176 años de forma ininterrumpida.

Otros cuerpos policiales, otros organismos oficiales, así lo han entendido y no se dedican a ser políticamente correctos para contentar a un partido, a un colectivo o al Gobierno de turno, han entendido que su deber es con el Estado, es decir con el conjunto de la sociedad.

Pero el que el avatar oficial de la Guardia Civil en Twitter, muestre hoy, o cualquier otro día, el símbolo de una parte de la sociedad, por muy concienciados que la Dirección General o los propios guardias civiles estén con ese colectivo o con otros, es un error, que se cambie precisamente el día en que se recuerda de forma oficial a las Victimas del Terrorismo, es algo más que un error.

Un error tan grave, que catorce horas después, -la Guardia Civil anunció a las 12 de la noche su cambio de avatar con la etiqueta  #NuevaFotodePerfil-, y cuando el aluvión de críticas hacia la cuenta oficial de la Guardia Civil en la red del “pajarito azul” por ese cambio arreciaba, principalmente por este olvido, hizo que el CM de la Guardia Civil en Twiiter recordase a las víctimas del terrorismo, con un solo tuit, algo es algo, tarde y mal, pero al menos una referencia, un recuerdo a la memoria de sus compañeros caidos y al resto de victimas del terrorismo.

La queja en las redes, la condena o la aprobación por el cambio de avatar incluyendo la bandera arco iris, no es la primera vez que sucede, ya ocurrió en 2017 y 2018, cuando la Guardia Civil recibió igualmente un aluvión de críticas en Twitter por añadir en su avatar la bandera del movimiento LGTBI, hoy no es distinto, por lo que las quejas no tratan de criticar a la Institución por el cambio de avatar porque el Gobierno en el poder sea de uno u otro signo o color, sino porque la Guardia Civil debería hacer gala de su neutralidad en todos los aspectos, políticos y sociales, y defender esa neutralidad siempre, apoyando a todos y cada uno de los ciudadanos independientemente de su condición sexual, social, ideológica, de nacimiento,  de raza, de opinión, religiosa, “o cualquier otra circunstancia personal o social”.

Además la Guardia Civil que representa y defiende por igual a todos los ciudadanos, y que viene demostrándolo desde su creación, debe seguir siendo escrupulosamente respetuosa con la Ley, el Tribunal Supremo el pasado 01 de junio de este mismo año sentenció que lucir banderas no oficiales en los edificios públicos es ilegal. Es cierto que una cuenta de Twitter no es un edificio público, pero es el perfil público de la Institución y no debería dejarse influenciar por movimientos sociales, ni decantarse por dar visibilidad a unos colectivos por encima de otros, su obligación es la de servir a todos y cada uno de los españoles por igual, y la única bandera que representa a todos los españoles, les guste más a unos que a otros, es la española, es la que luce orgullosa en sus cuarteles y en sus dependencias, la que todos los guardias civiles juraron defender, la que representa al conjunto del Estado por encima de partidos políticos y movimientos sociales, la que representa al conjunto de la sociedad por encima de colectivos y particularidades personales o sociales, todo lo demás no deja de ser una falta a la neutralidad que siempre ha sido una constante en la Guardia Civil.

Sin entrar a valorar si el gesto es loable o no, si es oportuno o no lo es, si es adecuado o inadecuado en una institución que entre sus principios tiene la neutralidad y la ecuanimidad, habría que preguntarse si el gesto se repitirá, cuando haya que celebrar, por ejemplo, un acto importante entre el colectivo católico, mayoritario en España, o entre el musulman, que aunque minoritario tambien tendría derecho, basandonos en esa ecuanimidad que se le supone a la Guardia Civil, a que se le diese visibilidad, o si se cambiaria el avatar en el año nuevo chino, dado que la comunidad china también tiene presencia en nuestra sociedad, o al colectivo de propietarios del SEAT 600 cuando celebren sus concentraciones, ya que dichos vehículos han sido referencia y forman parte de la historia automovilistica de nuestro país, o sin ir tan lejos, si el CM de la Guardia Civil, sería capaz de cambiar el avatar el día 12 de octubre incluyendo junto a nuestro emblema la bandera nacional y la imagen de nuestra patrona la Virgen del Pilar, para dar visibilidad igualmente a nuestras tradiciones, o si a partir de hoy se atreverá a poner un crespón negro junto al emblema del Cuerpo cada día en que recordemos el asesinato a mano de los terroristas, de un guardia civil, como señal de respeto y como homenaje a los compañeros caídos en la lucha contra el terrorismo, dando así también visibilidad a su sacrificio y al de la Institución en defensa de la sociedad. 

Antonio Mancera Cárdenas

Director Benemérita al Día

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