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¡DIOS GUARDE AL REY!, CIRCULO AHUMADA MUESTRA SU APOYO INCONDICIONAL A SU MAJESTAD FELIPE VI

felipe VI

Es admirable como el pueblo británico mantiene el respeto a los símbolos y a las tradiciones por encima de tendencias políticas,y así lo exteriorizan en cualquier acto al que asisten,terminando con el, vibrante ''DIOS GUARDE A LA REINA.

Si nos centramos en España,nos encontramos con que de acuerdo con nuestra Constitución:

(Artículo 56.1) El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

Por otra parte (Artículo 64) 1. Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, la disolución prevista en el artículo 99, serán refrendados por el Presidente del Congreso. 2. De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden.

Con todos los respetos creemos que se ha interpretado equivocadamente lo establecido en la Constitución ''El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español.

Es claro que es el Rey el símbolo de la unidad del Estado, y es el Rey quien arbitra y modera el funcionamiento regular de la instituciones. No es el Presidente del Gobierno. El Presidente del Gobierno refrenda los actos del Rey. No a la inversa.

Refiriéndonos a lo acontecido el pasado viernes 25 de septiembre, fecha en la que se ha marcado un hito muy negativo, se presentan varios detalles en los que reparar. En estas reflexiones, el CIRCULO AHUMADA, quiere dejar constancia:

1º).- Es claro que una serie de condicionantes exógenos han desviado las funciones de cada cual, y se ha privado al Rey de presidir un acto tradicional, propio de la más alta magistratura del Estado, dando cuerpo a una de las tres instituciones que conforman el Estado. El Rey por encima de todas.

2º.- Se está cayendo reiteradamente en el mismo error, y es muy lamentable. En política no vale todo, y menos extralimitarse en las funciones que cada uno tiene encomendadas. Esto que ha acontecido el pasado viernes 25 de septiembre aparte de no tener precedentes supone una afrenta muy grave a la Jefatura del Estado. El Rey puede y debe presidir actos como este al que le han impedido acudir, y ningún condicionante de ningún tipo, ya sea poítico, circunstancial, geográfico, o del carácter que se quiera, pueden limitar su presencia allá donde crea conveniente. Lo contrario es tergiversar la norma, que en estos casos está escrita.

3º.- Se está utilizando el delicado estado de las cosas motivado por esta pandemia que nos asola para introducir alteraciones normativas que nada tienen que ver con la pandemia en sí.

4º.- Siempre se ha considerado que la calidad de un mandatario está muy ligada a la calidad de sus asesores, y en este caso no queda otra alternativa que pensar que alguien se ha equivocado estrepitosamente. 

5º.- Cuando los propios miembros del colectivo que debería estar presidido por S.M. El Rey ponen de manifiesto lo improcedente de su ausencia, es síntoma inequívoco de que las cosas se han hecho mal.

Independientemente de lo torpe de la decisión, existen flecos colaterales que demuestran una intencionalidad premeditada,en cuyo trasfondo no vamos a entrar, pero que reafirman las tesis de no creer en las casualidades. 

En cualquier país civilizado, por mucho Ministro o Vicepresidente que sea quien vierte las opiniones que se ha vertido por parte del Vicepresidente Iglesias o por el Ministro Garzón contra el Jefe del Estado (El Rey), supondría el cese inmediato de los mismos por parte del Presidente del Gobierno.

Son este tipo de acontecimientos los que refuerzan la tesis de que las cosas mal las hacen los otros. El Rey está en su sitio

Por eso, y como quiera que el Rey no está protegido contra ataques injuriosos por determinados miembros de un Gobierno, que meses antes habían jurado o prometido fidelidad al Rey y la Constitución, es decir perjuros, S.M. tiene que saber, y nos consta que lo sabe que el CIRCULO AHUMADA-AMIGOS DE LA GUARDIA CIVIL, y una inmensa mayoría de españoles seguimos siendo leales y consecuentes con nuestros principios

Pero retrotrayendo las cosas al hecho con el que iniciaba mis reflexiones no está de más reproducir lo que habitualmente dicen los británicos.

¡Dios guarde al Rey!

¡Viva el Rey!

Antonio Mancera López

Presidente Nacional de Círculo Ahumada-Amigos de la Guardia Civil


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