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La juez imputa a la concejal Rommy Arce por un delito de incitación al odio contra la Policía Municipal de Madrid

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Son tres los ediles investigados ya por la Justicia. La concejal de Arganzuela y Usera deberá responder por incitación al odio a la Policía en el caso Lavapiés

Nueva imputación en el Gobierno de Manuela Carmena. A los casos de Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer por su denuncia del open de Tenis se suma el de Rommy Arce por sus comentarios en Twitter tras la muerte por infarto del mantero Mmame Mbaye en Lavapiés. El juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, en un auto fechado el pasado viernes 23, ha citado a declarar como investigada (antigua figura de imputada) a la edil por una presunta incitación al odio en sus «tuits», habida cuenta de su insistencia en responsabilizar a la Policía Municipal. Arce acudirá ante el juez el próximo 25 de abril (12.45 h.).

Pese a que la oposición ha vuelto a recriminar a la alcaldesa su condescendencia con la polémica concejal, a la que mantiene en el cargo a pesar de la imputación y pese a que fue reprobada en el Pleno, ni Carmena ni su Gobierno han hecho valoración alguna. Solo Arce, con un tuit en la misma línea que los anteriores: «Gracias a todas por el apoyo. No conseguirán callarnos ni doblegarnos con querellas y amenazas. Seguiremos luchando por las de abajo y en defensa de las libertades civiles».

Fuentes municipales rechazaron ayer dar explicaciones, derivando el caso a Ahora Madrid. Así, la marca local de Podemos dijo que la presidenta de los distritos de Usera y Arganzuela «no ha cometido ningún delito», sino que «ha ejercido su derecho a la libertad de expresión». «Siempre hemos pensado que la judicialización de la política y las opiniones hacen daño al trabajo que desempeñamos, a la imagen general de la política municipal y la visión que la ciudadanía tiene de ella. En cualquier caso, estamos tranquilas», indicaron en un comunicado.

La decisión de Carmena es ahora difícil, dado el avispero ideológico que es Ahora Madrid. Apartar a Arce no será nada fácil, ya que es parte del sector anticapitalista de Podemos, una de las facciones más radicales de la formación y que, como el resto, exige su cupo de representación en Cibeles. Desde la oposición son claros: «La pelota está en el tejado» de la alcaldesa

«Persecuciones policiales»

El auto, según adelantó El País, admite a trámite la querella presentada contra Arce por el sindicato CPPM, el mayoritario del Cuerpo. Cita a la edil por un posible delito de incitación al odio, «previa instrucción de sus derechos y debiendo comparecer asistida de letrado». El 12 de abril, además, declarará el secretario de la sección madrileña de CPPM, Francisco Torres. Contra esta resolución cabe recurso de reforma y subsidiario de apelación o recurso de apelación directo.

El sindicato CPPM –junto a APMU y CSIT– denunció a Arce por sus ataques a la Policía, cuestionando incluso la versión del Ayuntamiento del que forma parte, que certificó que no hubo persecución de los agentes contra Mbaye. «Lucrecia Pérez, Samba Martine… hoy Mmame Mbage. Los ‘nadie’ víctimas de la xenofobia institucional y de un sistema capitalista que levanta fronteras interiores y exteriores. El pecado de Mmame es ser negro, pobre y sin papeles», publicó la concejal; y horas después, con el mismo fondo: «Ayer, Lavapiés dio una lección de democracia clamando justicia. Exigió el fin de las políticas migratorias racistas y xenófobas. No más persecuciones policiales en nuestros barrios».

Sin llegar a los tres años en Cibeles, ya son tres los ediles imputados en el Gobierno de Carmena, que mira para otro lado aunque contravenga el código ético de Ahora Madrid. Sánchez Mayo y Mayer siguen investigados por los presuntos delitos de prevaricación, malversación de fondos públicos y delito societario por su denuncia del convenio entre el Consistorio y Madrid Trophy Promotion (MTP) sobre el open de Tenis. Aunque el código ético obliga expresamente a renunciar en casos de imputación por estos delitos, ninguno de los dos concejales ha dimitido. Cabe recordar que el titular del juzgado de Instrucción número 41 de Madrid ha archivado el supuesto «saqueo» que denunciaron por no encontrar indicios de irregularidades.

El portavoz del PP en el Ayuntamiento, José Luis Martínez Almeida, reprochó ayer a la alcaldesa que la ética de Ahora Madrid ha quedado en «papel mojado»: «Carmena pide para los demás lo que no se aplica ni a sí misma ni a su equipo de Gobierno». Además, el líder de los populares recordó que Arce ya fue reprobada, «precisamente porque se dedica a este tipo de algaradas más que gestionar los problemas de los ciudadanos». El PSOE, especialmente crítico con su gestión, se sumó a las peticiones de cese al hallar en esta imputación un nuevo ejemplo de su mala gestión. «Hace tiempo que debió cesar como presidenta de los distritos de Usera y Arganzuela porque nunca se ocupó de los problemas reales de los ciudadanos», dijo la portavoz socialista en Cibeles, Purificación Causapié.

Begoña Villacís, por su parte, culpó a Rommy Arce de los graves altercados que se ocasionaron en Lavapiés entre el 15 y el 16 de marzo tras la muerte por infarto del mantero senegalés. «No solo no salió a aclararlo, no solo pudo evitar que los agentes que salieron esa noche a Lavapiés lo hicieran con una diana encima, con un cartel de presuntos culpables, de posibles asesinos, sino que hubo unas actuaciones irresponsables», declaró la portavoz de Ciudadanos, al tiempo que recordó que esta tercera imputación «no es un fenómeno nuevo para ellos».

Los barrios, contra la edil

Lo cierto es que esta citación judicial no es más que un episodio más de una trayectoria marcada por la polémica y la confrontación desde que asumió el cargo de presidenta de Usera y Arganzuela. Defensora del delincuente «Alfon» –condenado a cuatro años de cárcel por llevar explosivos durante la huelga del 14-N–, sus objetivos políticos están más cerca del activismo que de la gestión de los distritos que preside; de hecho, los vecinos de barriadas como Orcasitas han protestado contra lo que catalogan como un ejemplo de «política desastre», sin otro resultado que el «abandono».


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