La Guardia Civil de Orense celebra el 173 Aniversario de la Fundación del Cuerpoprioriza la resolución de los asaltos violentos a viviendas

Categoría de nivel principal o raíz: ESPECIAL FUNDACION 173 ANIIVERSARIO GUARDIA CIVIL

OY19C5F2

La Guardia Civil de Ourense celebró el aniversario de la fundación del cuerpo con un sencillo acto en la comandancia de Santa Mariña. Como cada año, se leyó el decreto fundacional y se condecoró a 16 miembros -un brigada, dos sargentos, tres cabos y diez guardias- del instituto armado, además de al secretario de la Subdelegación del Gobierno, Manuel Arias, con la cruz de la orden del mérito de la Guardia Civil.

El teniente coronel, Manuel Novo Colldefors, recordó alguno de los servicios que prestó la Guardia Civil en Ourense en sus primeros años. Los archivos más antiguos de los boletines del cuerpo se remontan a 1881. Como la captura de ladrones, el auxilio a personas atrapadas en carros o la detención de sospechosos de asesinato en pueblos de la provincia. También leyó otra acotación del boletín en el que el ministro llamaba la atención sobre que las autoridades locales recurrían con demasiada frecuencia a la Guardia Civil para que depusiese la actitud de paisanos borrachos que se enfrentaban al agente de la autoridad incurriendo en responsabilidades criminales, lo que no ocurriría al recurrir a alguaciles.

Tras el repaso a la historia, el teniente coronel también evaluó la actualidad del cuerpo en la provincia y los asuntos más importantes en los que están trabajando. La estadística delincuencial sigue siendo de «niveles muy bajos», tanto este año como el pasado y «cualquier cosa la hace variar». Novo Colldefors apuntó que el año pasado, la Guardia Civil afrontó el problema de los robos con fuerza en viviendas no habitadas. «Se ha detenido a un grupo de ellos, pero en un momento determinado los mismos u otros van actuar; no podemos bajar la guardia», proclamó el teniente coronel. Como asunto pendiente, mencionó los asaltos con violencia, con personas mayores como víctimas. «Es un tema muy complejo y al que dedicamos muchos esfuerzos. No puedo asegurar si se va a resolver ni cuando, pero lo tenemos priorizado. Hay diferentes vías de trabajo y es un problema que nos preocupa porque se puede volver a repetir», aseguró. Sobre los posibles autores, no descartó ninguna hipótesis, que estén en la provincia o sean itinerantes con informadores locales.

Sobre la vigilancia y prevención de estos hechos, apuntó: «Los asaltos abarcan cualquier fecha del año y la investigación es continua. Cuando hay robos con fuerza que suben en determinados lugares se intenta reforzar dispositivos en determinados sitios, pero hay que tener en cuenta que, aunque recibimos algún refuerzo, los guardias son los mismos. Hay que concentrarlos en un lugar o en otro».

La investigación sobre el crimen del cura Adolfo Enríquez, de Vilanova dos Infantes, está en manos de la UCO, unidad que -reconoció Novo- tiene mucho trabajo. El caso no está cerrado pero el jefe de la Guardia Civil ourensana no es optimista respecto a la consecución de nuevas pruebas.

El subdelegado del Gobierno, Roberto Castro, hizo mención a los «números de a pie» y a los que «patrullan el terreno». En la comandancia ourensana son ahora entre 840 y 850 funcionarios los que trabajan para la Guardia Civil, incluyendo el subsector de Tráfico. El catálogo, de 912 puestos, está cubierto en un 90 %.

Los condecorados ayer fueron el brigada Manuel Fernández Viso, el sargento Eladio Gijón, los cabos Bernardino Fernández Pérez y Miguel Ángel Torres y los guardias Juan Antonio Rodríguez Domínguez, Andrés Sánchez Rodríguez, José Luis Hernández Gamón, José Efrén Varón Gil, José Luis Martínez Sobrino, Enrique Tesouro Castro e Isaac Valeiras Arnaiz. El sargento Rafael Juste, el cabo Antonio Graña y los guardias Jesús Pérez Pérez y Carlos Fernández Sueiro recibieron ayer la cruz concedida con motivo de la Pascua Militar.

Imprimir